La Isla del Amor se encuentra frente a las playas de Cojimíes, en la desembocadura del río Cojimíes, en el límite entre Manabí y Esmeraldas, en la costa norte de Ecuador. Es un banco de arena blanca de alrededor de tres hectáreas que se forma entre el mar y el estuario, creando una playa solitaria rodeada de agua y naturaleza. Lo que la hace tan especial es su ambiente tranquilo, su piscina natural de aguas claras y el paisaje de manglares y aves, ideal para parejas, familias y amantes de la fotografía.
Muchos pescadores y operadores turísticos de Cojimíes la promocionan como un lugar perfecto para descansar, pescar, disfrutar del mar y vivir una experiencia romántica diferente en la costa ecuatoriana.
Para llegar a la Isla del Amor primero debes arribar al poblado de Cojimíes, parroquia del cantón Pedernales en Manabí. Desde Quito, la ruta más habitual es viajar hasta Pedernales y luego continuar por una vía asfaltada de aproximadamente 35 kilómetros hasta Cojimíes; desde Santo Domingo son unos 135 km hasta Pedernales y desde Quito cerca de 268 km. También hay conexiones desde otras ciudades como Guayaquil y Esmeraldas hacia Pedernales, y desde allí se continúa por carretera hasta Cojimíes.
Ya en la playa de Cojimíes, se toma una lancha hacia la Isla del Amor, con un recorrido de alrededor de 10 minutos cruzando el estuario. Los tours suelen cobrarse por persona, con referencias de precios desde aproximadamente 5 USD en servicios compartidos, o tarifas por bote cuando se contrata el recorrido privado. Algunos operadores ofrecen la opción de dejarte en la isla y recogerte horas más tarde, o combinar el traslado con un paseo más largo por el estuario y los manglares.
Uno de los principales atractivos de la Isla del Amor es una piscina natural de agua clara, que se forma en marea baja y que muchos describen con forma de corazón, ideal para nadar y relajarse. Este espacio, rodeado de arena blanca y mar tranquilo, se ha convertido en un símbolo romántico para parejas que buscan un lugar íntimo en medio de la naturaleza. Puedes aprovechar para tomar fotografías, descansar en el agua y disfrutar de la vista hacia Cojimíes y los manglares del estuario.
La Isla del Amor es básicamente un arenal extendido, perfecto para caminar descalzo, descansar y contemplar el paisaje. Es común que los visitantes recorran la isla a pie, encontrando sectores más solitarios para instalarse a la orilla del mar. Gracias a que no está poblada, el ambiente suele ser tranquilo y con pocas construcciones, lo que mantiene la sensación de playa virgen frente a Cojimíes.
El entorno de la Isla del Amor es un punto de paso y hábitat para aves marinas y migratorias que utilizan el estuario y los manglares. Durante el trayecto en lancha y desde la propia isla se pueden observar pelícanos, garzas, piqueros de patas azules, gaviotas y otras especies asociadas al manglar. Esto convierte la visita en una oportunidad interesante para el avistamiento de aves y la fotografía de naturaleza en la zona de Cojimíes.
Dependiendo de la temporada y del operador, en la Isla del Amor se pueden encontrar actividades adicionales como parapente sobre la playa, con vuelos cortos que ofrecen vistas panorámicas del estuario y la costa. También se ofrecen platos típicos, bebidas frías y, en algunos paquetes, se integran deportes acuáticos como esquí, pesca deportiva de róbalo y corvina o paseos eco-turísticos por los manglares cercanos. Estas actividades complementan la experiencia de sol y playa, especialmente para quienes buscan algo más de adrenalina en su visita a Cojimíes.
Para disfrutar al máximo de la Isla del Amor se recomienda llevar ropa ligera, traje de baño, sandalias, sombrero o gorra y suficiente protector solar, ya que la exposición al sol es directa. Es aconsejable llevar agua y algo de efectivo en billetes pequeños para pagar la lancha, consumir en la isla o contratar actividades adicionales. Considera el horario de mareas, ya que la piscina natural y ciertos sectores de la playa se aprecian mejor cuando la marea está baja o media.
Antes de embarcar, verifica que el operador cuente con chalecos salvavidas y que el clima y el estado del mar sean adecuados para la navegación. Si viajas con niños o personas mayores, lo ideal es coordinar con el guía el tiempo de permanencia en la isla y tener claro el punto y hora de recogida.
La Isla del Amor y Cojimíes pueden visitarse durante todo el año, pero muchos viajeros prefieren la temporada de clima más cálido y menos lluvioso, cuando el mar suele estar más apto para actividades recreativas. En feriados y temporadas altas hay mayor movimiento de lanchas y turistas, pero también más oferta de servicios y actividades en la zona. Si buscas un ambiente más tranquilo y romántico, conviene elegir días de semana o temporadas intermedias, coordinando previamente con operadores locales en Cojimíes.
Visitar la Isla del Amor es casi una actividad obligada si estás planeando qué hacer en Cojimíes, ya que reúne playa, estuario, manglares y tranquilidad en un solo lugar. El corto trayecto en lancha, el ambiente romántico, la piscina natural y las opciones de aventura la convierten en un complemento perfecto para tu estadía en este destino de la costa ecuatoriana. Incluir la Isla del Amor en tu itinerario te permitirá conocer uno de los atractivos más singulares de Cojimíes y disfrutar de la naturaleza en estado casi puro.